17 de Junio 2005

Violencia juvenil

Decía Freud que la cultura en sí genera una enorme violencia por la represión que supone a sus miembros tener que domesticar a sus instintos. Lo cierto es que cada sociedad engendra una determinada dosis de violencia y utiliza una serie de medios para representarla.
Nuestra sociedad de la abundancia también se muestra generosa en eso de la violencia y la muestra incluso en exceso. Cualquiera de nosotros, niños y adultos, con o sin formación, presenciamos a través de múltiples medios una enorme dosis de violencia diaria: gestos obscenos, pintadas insultantes, gritos, broncas, riñas, palizas, asesinatos, accidentes, catástrofes, robos, violaciones, muertes, ajusticiamientos.... El cine y la televisión, los videojuegos, internet, son una fuente continua de administración de violencia para nuestros cerebros, para nuestros ojos, nuestros oídos y nuestro corazón. Pura acción y crimen empapuzan nuestros sentidos día tras día.
Así no resultará a nadie extraño que de vez en cuando surjan sujetos dispuestos a emular lo que han mamado desde pequeños, que por una disputa con unos globos saquen unas navajas, que amenacen con una pistola a su profesor o que insulten desde la ventanilla de su coche a la señora que camina por la acera. Sus neuronas están fosilizadas y su corazón encallecido. Solo saben hablar por el móvil y las palabras que les queramos dirigir chocarán contra la pantalla de sus videoconsolas, donde aprenden que atropellar a una anciana o pegar a una prostituta da puntos.
Estamos criando pequeñas alimañas que algún día se harán mayores. No saben expresarse en su lengua materna pero manejan bien la navaja; tienen la sensibilidad de un hooligan y mean en la calle como los perros; también saben romper cascos de botellas, dar gritos en la madrugada y hacer el caballito con la moto. Forman pandillas, como casi todos los depredadores y compiten dentro de ellas de la única forma que saben. Son el fruto de esta sociedad disparatada y son el futuro. Entre todos nos lo hemos destruido.

Escrito por odyseo a las 17 de Junio 2005 a las 07:18 PM | TrackBack
Comentarios

Tan importante es que esté ahí esa violencia, como que haya -que no la hay- un proceso educativo del que pueda sacarse en claro que la violencia es un recurso, que puede ser o no válido.

ENSEÑANA, NO ADOCTRINAMIENTO.

Escrito por x a las 17 de Junio 2005 a las 10:10 PM

Queda un espacio para la esperanza, pequeño, pero está ahí. Trabajo con niños y adolescentes, y hay un montón de chavales que crecen con otros valores, hijos de padres que no tiran ni tirarán la toalla. También hablan en lenguaje SMS y juegan a la Play, pero viven aprendiendo a reconocer otras cosas, otro sentido de la vida en ellos mismos y en su entorno. A ellos, a los hijos, les va a resultar más difícil a medida que crezcan, porque los depredadores (es genial esa frase Ody) intentarán acabar con ellos, si no se dejan abducir. Pero intentarán, intentaremos, que sigan adelante creciendo de "otra manera".

Escrito por Moonsa a las 17 de Junio 2005 a las 10:22 PM

Eso de lo que hablas es una realidad, pero como muy bien sabes no es la realidad completa, ni siquiera la mayoritaria. Es cierto que a nuestra juventud,entre los cuales me incluyo, les (nos)falta algo, pero bien es cierto que el conjunto de potencialidades de que disponen son inmensas. El problema es cómo sacarlas a flote.

Escrito por Tu rival a las 17 de Junio 2005 a las 11:08 PM

En parte la culpa la tiene la sociedad, pero me parece que esa es una afirmación demasiado general. Por mucho que la violencia esté en los videojuegos, o en las películas hace 70 años estaba en las calles, en forma de guerra, mis abuelos vieron fusilamientos, y luego no fueron violentos; no creo que haya que centrar la culpa de lo que son los jóvenes en este tipo de cosas.
Lo que ocurre es que se ha cambiado mucho la relación con ellos, yo lo noto, y sólo tengo 20 años. Cuando yo era pequeña respetaba absolutamente a los mayores, no se me ocurría contestarle a nadie, no se me ocurría meterme con un niño mayor en el colegio, nada de eso; y ahora, los niños son unos maleducados, no tienen respeto por las personas adultas, y no se cortan un pelo a la hora de enfrentarse con un mayor, cuando yo acabé el Bachillerato, hace 3 años, los niños de 3 a 5 años que había en mi colegio se dedicaban a tocarles las narices a chicos de mi curso, yo eso no lo veo normal, y eso es por una mala educación. No sólo en la escuela, que creo que sí, que en la mayoría de los centros hay una permisividad excesiva, sino en las familias, mandan a los niños al colegio como si allí fueran a obrar un milagro y lograr hacer del gamberro una persona educada, y así no se puede pedir que luego, cuando tienen 15 años no se porten como delincuentes en potencia. Yo no soy partidaria de mucha disciplina, pero creo que hoy día las cosas están demasiado bonitas; en mi colegio (que era privado, la situación en el Instituto era muchísimo peor, yo me tuve que cambiar porque en 1º de ESO los alumnos no dejaban que los profesores entraran en clase...) en 1º de bachillerato un chico se hizo una paja en clase, sentado en primera fila, mirando a la profesora de inglés, y sólo le expulsaron 3 días! Al profesor de química le pegaron un condón asqueroso en la espalda y el hombre salió llorando de clase, y el centro no tomó medidas. Bueno, a lo que voy, que si se permite que los adolescentes maleducados hagan lo que les plazca lo seguirán haciendo siempre, se convertirán en delincuentes, formarán bandas y tendremos un problema (ya lo tenemos).
Siento haberme enrrollado tanto, pero se me vienen cosas a la cabeza y al final me lio... Un besote!!!

Escrito por Carmen a las 17 de Junio 2005 a las 11:08 PM

Pues... reconozco que a mí me da miedo. Joder! cuando yo tenía esas edades no era así, ni conocí a nadie que fuera así.

Escrito por scape95 a las 18 de Junio 2005 a las 01:56 AM

El problema como siempre, está en la educación, pero una parte se debe achacar a las circunstancias.
Nosotr@s crecimos en la calle, jugando a la cuerda, la goma, el "brilé",... haciendo amigos, compartiendo...
La infancia actual, crece en su casa, delante de la consola o el Pc; sólo se relaciona con "su" gente en los recreos; no saben compartir, no saben jugar sin elementos electrónicos.
No tienen alicientes de ocio más allá de pasar la siguiente pantalla del juego.
Como consecuencia, no queman energías, y como tu dices, toda la tensión acumulada que atesoran la hacen explotar contra la anciana de turno o la dependienta del hipermercado.

Dark kisses

Escrito por lua a las 18 de Junio 2005 a las 11:56 AM

X: la violancia no me parece un recurso que pueda ser válido en según qué ocasiones. La enseñanza, hoy en día, tiene que luchar contra otros entes socializadores más potentes como son la televisión, la publicidad, los videojuegos, etc.

Escrito por odyseo a las 18 de Junio 2005 a las 12:43 PM

MOONSA: claro, no se trata de que no usen las tecnologías a su alcance, Las teconología en sí no son ni malas ni buenas, pero todo depende del uso (y abuso) que se haga de ellas.

MI RIVAL: ya sé que no les afecta a todos, pero que cada vez más los chicos que desde el parvulario son más violentos, más inquietos, con menos capacidad de atención. Y eso, en algunos casos, junto a otros factores, puede conducir a un futuro deliencuente, a un futuro gamberro o a un futuro joven violento y sin capacidad de reflexión. También es cierto que tienen más potencialidades y que éstas se desarrollan cuando los niños crecen en un buen ambiente y un clima de afecto y diálogo.

CARMEN: tú acabas dedescribir situaciones que ahora son comunes (no dio normales) y que antes no lo eran. ¿Por qué? Por muchos factores entre los que sin duda están las enormes dosis de violencia gratuita que reciben estos chavales desde pequeños a través de múltiples medios. La falta de respeto y de educación es un factor añadido, que tiene que ver mucho con lo que ellos ven y viven en casa.

Escrito por odyseo a las 18 de Junio 2005 a las 12:50 PM

SCAPE: es que no es para menos.

LUA: el diagnóstico es certero pero no creo que sea una cuestión de quemar energía acumulada, sino de no saber estar en sociedad, de no estar preparados para responder a la frustración, etc.

Escrito por odyseo a las 18 de Junio 2005 a las 12:52 PM

Querido Ody:

No niego que tu descripción del mundo juvenil de hoy en día como generalización es perfecta; pero sé que muchos como yo aún seguimos confiando en nuestro pequeño granito de arena.

Bien sabes que tenga 4 hijos, dos de ellos adolescentes y 2 más pequeñines.

Ninguno de mis hijos ha resultado un niño violento ni mucho menos. Sus amigos son como ellos, más bien temerosos de la violencia. Cada cual está abocado a cosas clásicas de su edad y han resultado muy responsables y educados. Saris, que tiene 8 añitos resultó ser la niña récord en lectura de libros en la biblioteca en la que estamos asociados. Matias tiene 16 (casi 17) y tiene una bandita de rock donde cantan canciones y se divierten sin necesidad de trajes raros ni pinturas ni incitaciones a la violencia.

No puedo decir que es genético, su padre y yo no hemos sido tan buenos como ellos.

Y sí, yo confío en que hay un futuro mejor para ellos. Al menos eso intento con uñas y dientes ;)

Besos!

Escrito por shered a las 18 de Junio 2005 a las 02:00 PM

que sería de los cuentos infantiles sin la violencia?
joer... que leer como el lobo se come a la abuela y como despues el cazador le destripa la panza para salvarla no es muy suave que digamos... las pelis de terror quedan hechas un poroto al lado de estas narraciones...
(por cierto, las disfruto mucho... este post me ha hecho venir a la mente el simbolo del yin y el yan)
un besote

Escrito por Gabriela a las 18 de Junio 2005 a las 02:38 PM

SHERED: gracias a dios, el 90 % de los jóvenes y adolescentes y niños, son como los tuyos. Personas perfectamente adaptadas, normales, con gustos propios de su edad.

GABRIELA: la diferencia es que en los cuentos, esa violencia tenía un sentido y un contrarresto que llegaba la final del cuento con una moraleja que te formaba el caracter y el criterio ético o moral; así eran los mitos de la antiguedad grecolatina, los dramas de Shakespeare y a nadie les dio por imitar a sus villanos. El problema, ahora mismo, es un problema de gratuidad y formación: la violencia que te asalta es gratuita (es decir, sin razón ulterior) y la formación de muchos de esos jóvenes no les permite distinguir entre lo adecuado y correcto y lo que no lo es.

Escrito por odyseo a las 18 de Junio 2005 a las 05:25 PM

La raza humana esta predestinada a la autodestrucción.

Bienvenidos al principio del fin.

Escrito por Fuz Neviros a las 18 de Junio 2005 a las 06:56 PM

FUZ: tampoco hay que pasarse, aunque nunca hemos estado sobrados de inteligencia (Thomas Mann dixit) la naturaleza es sabia.

Escrito por odyseo a las 19 de Junio 2005 a las 03:54 PM
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